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  • Foto del escritorAinoa Soler

Contemplar

Fotografía y realidad - Con la musa de la mirada.



Llego y me la encuentro.

El primer día.

Ingrid me la presenta y me describe como es, mientras me explica un poco todo lo que necesito saber.

Entonces, sintonizada con nuestros pensamientos, aparece por la puerta del jardín.


Con una flor en la mano.

Colores de amapola.

Y palabras que nos envuelven como una ola.

De luz, de inquietud creativa, de búsqueda incesante.

De impulso contagioso y exuberante.


Se suceden los días.

Y con placer espero el momento, en que nuestros caminos se encuentren.

Escucho la voz y sus ecos.

Proyecciones de otros tiempos.


Contemplo su contemplación.

Cómo mira.

Cómo observa.


No importa qué objeto.

Si una flor, o un insecto.

Una semilla, o el pasear de un pensamiento.


Ello lo pesca. Lo caza.

Al vuelo.


No busca.

Tan solo se asocia al silencio.


Y des de ahí, observa.

Dibuja colores.

Y les regala una mirada.


Nueva, curiosa, despierta y directa.

Abstracta y creativa, si.

Pero siempre tan precisa.

Tan nítida.

Tan atractiva.


Porque a los que contemplamos su obra,

o incluso tenemos el placer de presenciar su proceso creativo,

nos obsequia con el misterio de la pregunta.


El milagro de escuchar, antes de hablar.

El de contemplar.


Sencillo a simple vista, resulta fascinante si nos aproximamos con detalle.


Contemplar, por muy que nos pese,

no es un acto tan cuotidiano en nuestros días.

Y ai alas! Todo un mundo se despliega ante este verbo.

Contemplar.


La imagen que nos devuelven los sentidos;

la fotografía que nos entregan a cada instante, si.

Más, cuando nos detenemos a verdaderamente apreciarla?

Contemplar.


Ella juega a contemplar.

Y componer. Crear y recrear.

Imaginar.


Preguntar una y otra vez, al mundo como es.

Como puede ser.

Y de cuantas nuevas e infinitas formas, lo podemos redescubrir.


Si tan solo nos permitimos,

algo tan sencillo y sublime,

como lo son el tiempo y el espacio para contemplar.


Y así, del fuera al dentro.

Nos contemplamos a nosotros mismos.

Como alguien dijo:

"No vemos las cosas como son;

vemos las cosas como somos"


Y el somos, es un cambiante vivo y en constante movimiento.

Una aventura que nos acompaña al largo de todo el recorrido.

Nuestra vida.

Contemplar.


Con qué regocijo la mirada nos pregunta.

¿Qué ves?


Más allá de lo que se ve.

Antes de lo que se ve.

Después de lo que se ve.

Contemplar.



Ainoa Soler Hoyo

Barcelona - Abril 2024


 

Del texto y la pintura: Ainoa Soler


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